Manna from Heaven
El Maná del Cielo
After the Israelites left Egypt, they traveled through the desert. There were thousands of people, and food was running out. The people began to complain. They said to Moses, 'We wish we had stayed in Egypt! At least there we had food to eat. Now we will starve in this desert!' God heard their complaints and spoke to Moses. He said, 'I will rain down bread from heaven for you. Each morning the people will go out and gather enough for that day.' That evening, birds called quail came and covered the camp. The people had meat to eat. The next morning, when the dew was gone, thin flakes like frost appeared on the ground. The Israelites asked, 'What is it?' Moses said, 'This is the bread God has given you to eat.' They called it manna. It tasted like honey wafers. God told them to gather only enough for each day. Some people gathered extra, but the next morning it was spoiled! On the sixth day, they gathered twice as much for the Sabbath rest, and it stayed fresh. For forty years, God provided manna every morning until the Israelites entered the Promised Land.
Después de que los israelitas salieron de Egipto, viajaron por el desierto. Había miles de personas y la comida se estaba acabando. El pueblo comenzó a quejarse. Le dijeron a Moisés: '¡Ojalá nos hubiéramos quedado en Egipto! Al menos allá teníamos comida. ¡Ahora moriremos de hambre en este desierto!' Dios escuchó sus quejas y habló con Moisés. Dijo: 'Haré llover pan del cielo para ustedes. Cada mañana el pueblo saldrá a recoger lo suficiente para ese día.' Esa tarde, unas aves llamadas codornices llegaron y cubrieron el campamento. El pueblo tuvo carne para comer. A la mañana siguiente, cuando el rocío desapareció, aparecieron en el suelo copos delgados como escarcha. Los israelitas preguntaron: '¿Qué es esto?' Moisés dijo: 'Este es el pan que Dios les ha dado para comer.' Lo llamaron maná. Tenía sabor a galletas de miel. Dios les dijo que recogieran solo lo suficiente para cada día. Algunos recogieron más, pero a la mañana siguiente estaba echado a perder. El sexto día recogieron el doble para el reposo del sábado, y se mantuvo fresco. Durante cuarenta años, Dios proveyó maná cada mañana hasta que los israelitas entraron a la Tierra Prometida.